Hoy no ha sido un día normal. No lo ha sido. Sonó el despertador como un día cualquiera, a la misma hora, con el mismo sonido… El agua caliente de la ducha limpió mis miedos, aclaró mis dudas y me dio vida…igual que todos los días…
Camino del metro, a la misma hora, cruzándome con casi la misma gente y viendo los mismos comercios abrir sus puertas…Todo parecía indicar que era un día como cualquier otro…entonces, ¿por qué tenía ese nudo en el estómago?
Ya sentada en el vagón del metro, no paraba de darle vueltas a la cabeza…¿por qué estás así?
Enfrente mía, una pareja se besaba como si ese beso fuese el último de sus vidas…y entonces a modo de flashback lo supe.
Esa noche había vuelto a soñar con sus besos…con sus besos sobre mi cuerpo desnudo. Con su saliva cayendo sobre mis labios, mis piernas enredadas en él, sus manos sobre mis manos…apretándonos, sintiéndonos y haciéndonos sólo uno….Y cerré los ojos intentando recordar su olor y el sueño…
Y el vagón de metro dejó de serlo, la gente desapareció y mi cerebro ya no era mío, sino que volvía a pertenecerle…., otra vez.
