El coltán: Oro azul y guerra.

El coltán es la abreviatura de columbita-tantalita, una serie de minerales formados por la mezcla de columbita[(Fe, Mn)Nb2O6] y tantalita[(Fe, Mn)Ta2O6] en cualquier proporción.  Es de color metálico azulón apagado (de ahí que se le conozca como “oro azul”). De él se extrae el metal tantalio, que se usa en la fabricación de condensadores y otros componentes electrónicos por su resistencia al calor lo que permite dar mayor duración a la carga eléctrica de las baterías.

El tántalo ha generado recientemente mucho interés debido a su uso en condensadores en el equipo electrónico. Los condensadores realizan una función vital, almacenando la electricidad por un período del tiempo corto y asegurándose de que esta llegue con la máxima eficiencia en aparatos de baja tensión tales como teléfonos móviles y PDAs, en los cuales estas tolerancias pueden ser muy ajustadas. La ventaja del tántalo en condensadores es su alta eficacia volumétrica, que permite la miniaturización, la alta fiabilidad y la estabilidad sobre una gama de temperaturas amplia (-55°C a 125°C), ningún otro material en los condensadores es tan efectivo.

El boom de la tecnología electrónica ha hecho que el precio del coltan se dispare  (más de 400$ el kilo) a la vez que ha provocado un grave desequilibrio socipolítico en los principales países donde se extrae. Los principales productores de coltan son Australia con el 10% de las reservas mundiales, Brasil con el 5% de las reservas, Tailandia con otro 5% y la República Democrática del Congo, esta última con cerca del 80% de las reservas mundiales estimadas. Según informes de agencias internacionales y de prensa, la exportación de coltan ha ayudado a financiar a varios bandos de la Segunda Guerra del Congo, un conflicto que ha resultado con un balance aproximado de unos 4 millones de muertos. Ruanda y Uganda están actualmente exportando coltan robado del Congo a occidente (principalmente a los Estados Unidos).

Los principales fabricantes de telefonía movil han tomado medidas para que el mineral empleado en sus productos no proceda de la República Democrática del Congo debido a las denuncias de injusticia, corrupción y violencia que acompaña a la explotación de este mineral en aquel país. Pero lo cierto es que, más allá de esta intencionalidad de no formar parte de la tragedia humana y ambiental que acompaña a la extracción de este mineral, el suministro de coltán a nivel mundial va teñido de sangre.

Más de treinta empresas están acusadas de importar coltán y casiterita (para la industria eléctrica, de componentes magnéticos, armas…) del Congo. De ellas, 27 son occidentales, la mayoría belgas, holandesas y alemanas como reconocía el Centro Internacional de Estudios del Tantalio-Niobio (Tantalum-Niobium International Study Center-TIC). La gestión del coltán en el Congo está totalmente militarizada y la fiebre por el tántalo ha empujado a miles de mineros y esclavos al interior de los parques nacionales de Kahuzi-Biega (en Kivu-Sur) y Okapi en el este del Congo que causan graves deterioros a los ecosistemas y a especies sensibles como los gorilas o los elefantes. Aunque los teléfonos móviles emplean cantidades ínfimas de tántalo (los fabricantes no ofrecen datos precisos) emplean el 50 % de la extracción mundial.

Info obtenida de

” El coltán, las telefonía movil y su problema socioecológico “

El Coltán, ¿mineral o guerra?

y para saber más:

http://latinoamericana.org/2003/textos/castellano/Coltan.htm

http://es.youtube.com/watch?v=NX8C-YSA2tY

2 comentarios to this post.

  1. Publicado por Blog admin en 15 Noviembre, 2008 at 16:17

    Hola,
    soy un humanitario residente en Goma, Republica Democratica de Congo. Desgraciadamente, todo lo que dices en tu blog es verdad. La guerra que tiene lugar aqui se debe en gran medida a la extracción de este material. El silencio informativo sobre ello es tremendo.
    Gracias por hablar de este tema en tu blog. Un saludo

    http://stopthewarinnorthkivu.wordpress.com/

    Responder

  2. Desde luego nos estamos cargando el planeta poco a poco….
    Dentro de unos años no vamos a tener suelo que pisar…
    Que desastre…
    Besotes

    Responder

Contestar a esta entrada